El suave sonido del batidor de bambú resuena en un espacio tranquilo.
Sobre el vapor se eleva un verde vibrante, llevando un aroma intenso.
Y luego, saborearlo lentamente: tu propio momento privado.
El matcha encarna el alma de Japón y es una de sus tradiciones culturales más emblemáticas.
Aunque el matcha se considera algo especial y formal en la cultura japonesa, prepararlo en casa no es difícil en absoluto.
Con las herramientas adecuadas y las técnicas básicas, cualquiera puede preparar un delicioso tazón de matcha.
Esta guía cubre todo lo que los principiantes necesitan saber, desde las herramientas esenciales y las técnicas de batido hasta los consejos de almacenamiento.
Herramientas esenciales que necesitarás
Necesitas cuatro herramientas para preparar un tazón de matcha apropiado.
Tazón de matcha (chawan): Un tazón para batir y beber matcha. Elige uno con una abertura amplia y profundidad adecuada para facilitar el batido.
Batidor de bambú (chasen): Una herramienta de bambú para crear espuma en el matcha. Sus puntas finamente divididas crean una espuma suave y cremosa. Los batidores van de 16 a 120 puntas; los principiantes deberían comenzar con un batidor de 80 puntas para un batido más fácil. Un batidor de 100 puntas también crea buena espuma, pero tiene un mango ligeramente más grueso. Reemplázalo cuando las puntas comiencen a romperse.
Cucharilla de té (chashaku): Una cucharilla de bambú delgada para medir el matcha. Una cucharada colmada equivale a aproximadamente 1g. Una cuchara medidora funciona como alternativa.
Colador de matcha (chakoshi): Un colador de malla fina que elimina grumos y crea un polvo más suave. Este paso es esencial para una textura sedosa.
Alternativas
Si no tienes un tazón de matcha tradicional, cualquier taza ancha o tazón de café con leche funcionará siempre que haya suficiente espacio para batir.
Sin un batidor de bambú, un pequeño batidor o espumador de leche pueden funcionar. Incluso puedes agitar el matcha en una coctelera. Sin embargo, estas alternativas tienden a crear una espuma más gruesa y un sabor menos refinado. Para beber matcha regularmente, vale la pena invertir en un chasen.
Cómo elegir el matcha adecuado
No todo el matcha es igual. Seleccionar el tipo correcto es el primer paso hacia un gran tazón.
Grado para beber vs. grado culinario
El matcha viene en variedades de grado para beber y grado culinario. El matcha de grado culinario está destinado a hornear y cocinar; tiene un amargor y astringencia más fuertes y no es ideal para beber.
Busca matcha etiquetado como té ligero (usucha) o grado para beber en tiendas especializadas de té.
Té ligero y té espeso
El matcha de grado para beber viene en dos estilos: té ligero (usucha) y té espeso (koicha).
Para el disfrute diario, el té ligero (usucha) es la elección estándar. Al comprar, selecciona usucha.
(Cubriremos el té espeso más adelante en este artículo.)
Preparación para un tazón perfecto
Un poco de preparación antes de batir hace una gran diferencia en el resultado final.
Calentar el tazón y el batidor
Antes de batir, llena el tazón con agua caliente para calentarlo. Un tazón frío hace que el matcha se aglomere y el agua se enfríe demasiado rápido.
Al mismo tiempo, remoja el batidor en el agua caliente para suavizar sus puntas. Como el batidor es de bambú, usarlo seco hace que las puntas estén rígidas y propensas a romperse.
Tamizar el matcha
Usa un colador para eliminar cualquier grumo del polvo de matcha. Este simple paso asegura una textura suave y refinada. Puedes tamizar directamente en el tazón o en un recipiente separado.
Temperatura del agua
La temperatura ideal del agua es 70-80°C (158-176°F).
El agua demasiado caliente extrae catequinas y cafeína excesivas, resultando en un amargor y astringencia más fuertes. También opaca el color verde vibrante. El agua demasiado fría produce un aroma débil y poca espuma.
Cómo batir té ligero (Usucha)
Una vez preparado, es hora de batir tu matcha.
Medidas
Matcha: aproximadamente 2g (2 cucharadas con un chashaku, o 1 cucharadita)
Agua caliente: 60-70 ml (aproximadamente 2-2.5 oz)
Instrucciones paso a paso
1. Preparar el tazón
Descarta el agua de calentamiento y seca el tazón con un paño.
2. Añadir el matcha
Coloca el matcha tamizado en el tazón. Apunta a unos 2g.
3. Verter el agua
Añade 60-70 ml (aproximadamente 2-2.5 oz) de agua a 70-80°C (158-176°F).
4. Batir
Primero, remueve suavemente para soltar el matcha asentado en el fondo.
Luego, levanta el batidor ligeramente del fondo y bate rápidamente de adelante hacia atrás. Muévete en un movimiento en forma de M, usando un rápido giro de muñeca, hasta que se forme una espuma fina en la superficie (aproximadamente 10-15 segundos).
A medida que se desarrolla la espuma, levanta el batidor cerca de la superficie y ralentiza tus movimientos para refinar las burbujas.
5. Terminar
Una vez que la superficie esté cubierta con una espuma uniforme y fina, levanta el batidor en un suave movimiento circular para completar.
Consejos para un mejor batido
No presiones el batidor contra el fondo del tazón
Evita los movimientos circulares de agitación
Concéntrate en movimientos rápidos de adelante hacia atrás
Mantén tu muñeca relajada y flexible
Explorando el té espeso (Koicha)
Junto al té ligero, también existe el té espeso (koicha).
El koicha usa aproximadamente 4g de matcha con menos agua (aproximadamente 30 ml u 1 oz), amasado en una pasta sin crear espuma. El término japonés no es batir sino amasar.
El koicha ofrece un intenso umami, pero el amargor se vuelve prominente a menos que uses matcha de alta calidad. Domina primero el té ligero antes de probar el koicha.
Cómo hacer un matcha latte
Los matcha lattes son fáciles de hacer en casa.
Matcha latte caliente
Ingredientes (1 porción)
Matcha: 2-3g (aproximadamente 1 cucharadita)
Agua caliente: 30-40 ml (aproximadamente 1-1.5 oz)
Leche: 150 ml (aproximadamente 5 oz)
Azúcar: al gusto
Instrucciones
Combina el matcha y el azúcar en una taza y mezcla
Añade una pequeña cantidad de agua caliente y remueve hasta que esté suave sin grumos
Vierte la leche tibia y remueve para combinar
Mezclar el azúcar con el matcha primero ayuda a prevenir grumos.
Matcha latte helado
Llena un vaso con hielo y vierte la leche. Disuelve el matcha en una pequeña cantidad de agua caliente en un recipiente separado, luego viértelo lentamente en el vaso para un hermoso efecto de dos capas de verde y blanco.
Ideas de personalización
Prueba sustituyendo leche de soja o leche de avena por la leche regular. Espuma la leche con un espumador antes de verter para un acabado estilo cafetería.
Cómo almacenar el matcha
El matcha es un ingrediente delicado. El almacenamiento inadecuado degrada rápidamente su sabor.
Almacenamiento después de abrir
El matcha se oxida cuando se expone al aire, causando que su sabor se deteriore. Idealmente, úsalo dentro de 2 semanas a 1 mes después de abrir.
Sella bien la bolsa, luego colócala en un recipiente hermético o bolsa resellable para doble protección. La refrigeración ayuda a mantener la calidad.
Al usar, deja que el recipiente vuelva a temperatura ambiente antes de abrir. Abrirlo mientras está frío causa condensación, y el matcha absorbe humedad.
Señales de deterioro
El matcha fresco tiene un color verde vibrante. Si parece pálido o el aroma se vuelve apagado, el matcha ha pasado su mejor momento.
El matcha que ha perdido su sabor aún puede usarse para hornear o lattes.
Un momento tranquilo con un tazón de matcha
No necesitas conocer toda la etiqueta formal de la ceremonia del té para disfrutar el matcha. Con un tazón y un batidor, puedes preparar una deliciosa taza directamente en tu cocina.
Hervir agua, tamizar matcha, batir: concentrarte en estos simples pasos puede ofrecer un pequeño escape del ajetreo de la vida diaria.